Como a las 8 y media estábamos completamente dormidos, Alex a las 4 de la mañana ya se había despertado y estaba haciendo los mil planes del día, yo decidí darme la vuelta y seguir disfrutando de esa maravillosa almohada.
A las 5 nos pegamos una ducha, pantalón corto, camiseta, botas de trekking y arrancamos.
Odisea para conseguir desayunar, aquí a pesar de que todos los lugareños madrugan, los bancos no abren hasta las 9, pero al final paramos a comer un desayuno típico: Alex (Gallo pinto con huevos) y yo café con sandwich (aún no me he acostumbrado a meterme unos frijoles a las 8 de la mañana).
Supermercado para los básicos y nos vamos al Volcán Tenorio a hacer un trekking por el río celeste, a ver si el príncipe es tan azul como lo pintan :)-
Pues sí, el principe era azul, muy azul; al volcán no le vimos la cara, lluvia y niebla, pero pasar casi 45 min por la peor carretera de barro y piedras de nuestra vida mereció la pena para ver esta espectacular catarata azul celeste.
El trekking muy recomendable la verdad, la espectacularidad de la cascada y de la formación del agua azul (pero Azul Azul) en lo que ellos llaman Los Teñideros hay que sumarle una zona de bosque muy agradable, en ese sonido envolvente de las "chicharras" que parece ser que son unos bichos que vuelan tipo cucarachas y un par de zonas de puentes colgantes sobre el agua azul.
Una vez acabada la ruta, una cervecita lugareña y vuelta a la maravillosa carretera de baches antes de que volviera a diluviar para irnos a Finca Verde Lodge, un hotel de lo más acogedor, 4 cabañitas hacen de habitaciones en medio de un hermoso jardín tropical. Es una finca ecológica sostenible en donde también tienen animales, sobretodo pájaros e insectos, junto con Coco y Panchito, los dos perros, Labrador y Mestizo que visitan todo. Vamos un sitio para perderse, por lo menos durante unos días. Descansaremos un ratito a ver si aparece algún tucán!
Tarde de los más interesante, en la finca donde estamos alojados hacen una especie de recuperación de fauna y flora autóctona. Antes aquí había una plantación de tomates que actualmente es un bosque tropical donde conviven varios arboles centenarios, con bananeros, plantes de café, piñas, flores ornamentales... todas ellas creciendo de forma natural y sin ningún producto químico.
En este bosque conviven tranquilamente perezosos, búhos, monos, todo tipo de aves e insectos; hacen miel sobre troncos con agujeritos...
Además tienen una zona de recuperación de serpientes, las recogen de las casas y cuando están bien las sueltan de nuevo al bosque, un estanque de recuperación de ranas verdes con muestra de una rana bebé, y un jardín de mariposas, una preciosidad en la que además recogen los huevos, los crían para convertirlos en larvas a las que alimentan hasta que son capullos y vuelven a tener mariposas.
Pero me dejo el plato fuerte para el final., como aquí todo es ecológico y comestible, el guía usandome como conejillo de indias me hizo comerme termitas!!!, Así directas del árbol!!!, aunque he de decir que es como comer pipas, nada desagradable.
Si tengo que decir algo malo, que al no usar productos químicos, las hormigas aquí son del tamaño King Kong y muerden que te las pelas.

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